La Sihuehuet en su segunda edición ha querido abordar uno de los temas de mayor preocupación para las mujeres si no el único y que se expresa de diversas maneras: la violencia. En la actualidad la mayor parte de la población femenina vive sus opciones de vida en medio de guerras, discriminación, asesinatos, desempleo y/o subempleo, represión y pobreza. De nadie es ajeno ya, que la violencia de género no es un asunto privado ni local, sino un problema mundial que está poniendo en crisis a las familias y sociedades enteras.
La violencia contra las mujeres en este siglo se está incrementando en función de los temas de la globalización; por ejemplo, la migración, que se está feminizando y ha traído como consecuencia que las mujeres ahora sean más víctimas de tráfico, abuso y violencia.
Fuentes de organizaciones de apoyo a inmigrantes en EEUU y España, revelan que las mujeres inmigrantes sufren no solo la violencia de un estado persecutor sino además violencia doméstica y que muy pocas se atreven a denunciarla aunque la poco a poco aumentan las denuncias. Entre las principales causas de la reticencia a denunciar se encuentran el miedo a reportarse como indocumentadas a las autoridades e instituciones, así como el carecer de familia que las apoye y proceder de culturas donde sus derechos están poco avanzados.
De acuerdo con cifras oficiales una de cada tres mujeres en el mundo -hasta mil millones de mujeres- es víctima de violencia en algún momento de su vida: es violada, agredida físicamente, forzada a tener relaciones sexuales o a contraer matrimonio.
En este número nos detenemos a reflexionar sobre las formas de violencia contra las mujeres que han marcado mayormente este año a El Salvador, así como los avances del movimiento feminista salvadoreño y sus acciones para contrarrestar este flagelo.
La violencia contra las mujeres es una manifestación de la mala distribución del poder en las relaciones entre hombres y mujeres y por ende, estado y mujeres. La violencia se ha mantenido oculta por por falta de acceso de las mujeres a la justicia, a los medio de comunicación y una forma de contrarrestar este poder desequilibrado, LA SIHUEHUET nace con fuerza para difundir el pensamiento de mujeres que se preocupan por su condición de género y proponen soluciones y alternativas de vida.
Creemos que es importante, ya que vivimos en un mundo donde sólo 29 de 190 países contestaron en 2007, el informe anual sobre violencia contra las mujeres al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, y donde 79 naciones que la integran aún no tienen legislación contra la violencia doméstica y en los países donde sí existe, aún no se cumple.
La violencia contra las mujeres en este siglo se está incrementando en función de los temas de la globalización; por ejemplo, la migración, que se está feminizando y ha traído como consecuencia que las mujeres ahora sean más víctimas de tráfico, abuso y violencia.
Fuentes de organizaciones de apoyo a inmigrantes en EEUU y España, revelan que las mujeres inmigrantes sufren no solo la violencia de un estado persecutor sino además violencia doméstica y que muy pocas se atreven a denunciarla aunque la poco a poco aumentan las denuncias. Entre las principales causas de la reticencia a denunciar se encuentran el miedo a reportarse como indocumentadas a las autoridades e instituciones, así como el carecer de familia que las apoye y proceder de culturas donde sus derechos están poco avanzados.
De acuerdo con cifras oficiales una de cada tres mujeres en el mundo -hasta mil millones de mujeres- es víctima de violencia en algún momento de su vida: es violada, agredida físicamente, forzada a tener relaciones sexuales o a contraer matrimonio.
En este número nos detenemos a reflexionar sobre las formas de violencia contra las mujeres que han marcado mayormente este año a El Salvador, así como los avances del movimiento feminista salvadoreño y sus acciones para contrarrestar este flagelo.
La violencia contra las mujeres es una manifestación de la mala distribución del poder en las relaciones entre hombres y mujeres y por ende, estado y mujeres. La violencia se ha mantenido oculta por por falta de acceso de las mujeres a la justicia, a los medio de comunicación y una forma de contrarrestar este poder desequilibrado, LA SIHUEHUET nace con fuerza para difundir el pensamiento de mujeres que se preocupan por su condición de género y proponen soluciones y alternativas de vida.
Creemos que es importante, ya que vivimos en un mundo donde sólo 29 de 190 países contestaron en 2007, el informe anual sobre violencia contra las mujeres al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, y donde 79 naciones que la integran aún no tienen legislación contra la violencia doméstica y en los países donde sí existe, aún no se cumple.
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